EL CID CAMPEADOR, LA JURA DE SANTA GADEA


Aquí tenéis une extracto del ‘Cantar de Mío Cid‘ interpretado por Joaquín Díaz e ilustrado por un extracto de la película ‘El Cid‘ de Anthony Mann en la que el Cid es interpretado por Charlton Heston.
La Jura de Santa Gadea es una leyenda medieval transmitida por el Romance de la Jura de Santa Gadea, en la que se narra el juramento que supuestamente hubo de prestar el rey Alfonso VI de León en la iglesia de Santa Gadea de Burgos, a finales del año 1072, a fin de demostrar que no había tomado parte en el asesinato de su propio hermano, el rey Sancho II de Castilla, (Wikipedia).
En santa Águeda de Burgos,
do juran los hidalgos,
le tomaban jura a Alfonso
por la muerte de su hermano;
tomábasela el buen Cid,
ese buen Cid castellano,
sobre un cerrojo de hierro
ballesta de palo 
y con unos evangelios
y un crucifijo en la mano.

Las palabras son tan fuertes
que al buen rey ponen espanto 

Villanos  te maten, rey ;
villanos, que no hidalgos;

[…]

si no dijeres la verdad
de lo que te es preguntado:
sobre si fuiste o no 
en la muerte de tu hermano.

Las juras eran tan fuertes
que el rey no las ha otorgado 
Allí hablara un caballero
que del rey es más privado:

Haced la jura, buen rey,
no tengáis de eso cuidado,
que nunca fue rey traidor,
ni papa descomulgado.

Jurado había el buen rey
que en tal nunca fue hallado;
pero también dijo presto
malamente y enojado:

Muy mal me conjuras, Cid;
Cid, muy mal me has conjurado;
mas hoy me tomas la jura,
mañana me besarás la mano.

(…)

Vete de mis tierras, Cid,
mal caballero probado,
y no vengas más a ellas
desde este día en un año.

Pláceme, dijo el buen Cid;
pláceme, dijo, de grado,

[…]

Tú me destierras por uno,
yo me destierro por cuatro.

‘LAS MENINAS’, UNA ENCUESTA


El CUADRO es un documental de misterio de Andrés Sanz de 2019 sobre Las Meninas de Velázquez, la obra de arte con más de interpretaciones de la historia. Una película que juega a convertir al espectador en detective y guiarle por el laberinto de pistas que conducen a descifrar sus secretos.
¿A ver cuándo pasa por Francia?

LA PUBLICIDAD DE LA SEMANA


La campaña de Navidad de ‘Campofrío
– ¡Quieto!, no sigas.
– Eso es lo que todos me pedís, pero yo nunca me detengo.
– ¡Muy bien chicos! Los pelos como escarpias. 15 minutos de descanso.
– Vamos.
– Anda que menudo papelón me ha tocado.
– Pero de qué te quejas, hombre. Tú por lo menos no llevas maquillaje.
– ¡Silvia!
– ¿Pero cómo que yo no llevo maquillaje?
– Te necesitamos dentro de un momento.
– ¡Voy!
– Vamos, que no llevo maquillaje dice. Esta mujer…
– Hola, oye, ¡que no me ves!
– ¡Ábreme, hijo!
– Pero qué está pasando, yo no entiendo nada vamos…
– ¡Eh!
– ¿Pero no me veis?
– Pero ¿por qué me ignoráis?
– Ogggg, pero ¿quién va a querer esto?
– Menudo cuadro.
– Claro, preferís vivir como si la muerte no existiera.
– ¡Dadme ese balón!
– Es más fácil.
– ¡Que estoy desmarcado!
– Aunque solo yo sería capaz de poner a estos de acuerdo.
– ¿Votos a favor de que me den?
– ¡Que te den!
– A ver, ¿quién os hace vivir cada día como si fuera el último?
– ¡Viva los novios!
– Yo os tuve que encerrar para que os reencontraríais con vuestros hijos. 
– Que ya tocaba.
– Y aun así, no os atrevéis ni a nombrarme.
– Y se quedó tiesa …
– ¿Tiesa? Como recta.
– No, no, no, no… que se fue al otro barrio.
– Cambió de casa.
– Que se fue a criar malvas
– ¿Es jardinera?
– Ah, la diñó, pobre.
– Yo te conozco.
– ¿Usted puede verme?
– Sí, claro. Y no me das ningún miedo.
– ¿Sabes por qué?
– Porque he vivido siempre como he querido.
– ¡Olé ahí!
– Lo que más duele es decir adiós.
– Eso sí.
– Así que… Hasta luego.
– Soy un tostón lo sé, no para meteros miedo, sino para que seáis conscientes del milagro tan cojonudo que es estar vivo.
– ¡Quique! ¿pero sigues vivo?
– ¡Hombre Robinson!
– Qué manía tenéis todos que suba.
– ¿Qué tal por ahí arriba?
– Por aquí estamos bien. Está Pau Donés con la guitarra, Chiquillo con los chistes… y nos os queremos ver por mucho tiempo.
– Ah y que dice que apeteca de more naur.
– Dile que ya se lo pagaré, que estamos a fin de mes.
– Y quítate eso ya, ¿eh?
– Adiós my friend.
– ¡Hombre Quique!
– ¿Dónde te habíais metido?
– Si yo te contara…
– La cosa está muy chunga.
– No se puede uno ni achuchar, ni nada.
– Anda vente aquí.
– Es que ¿te digo una cosa? Solo podemos ir a mejor.
– En mi caso a peor es imposible, o sea que…
– Pero es increíble, no hay día por insignificante, extraño, o difícil que parezca, que no merezca la pena de ser vivido.
– Solo me queda añadir: ¡Va por nosotros!
Dedicado a los que se fueron.
Y a todos los que siguen intentando cada día
disfrutar del regalo de la vida.